Siempre encuentro la llave, pero te cruzo por ahi y se me pierde.
Entonces empieza la marea bestial, las luces y las sombras en la cabeza. La nada que se me acerca.
Acá estoy, en la nada, la imagen fija, la mente en un vaso de agua, siempre la misma imagen.
Como si no hubiera pasado nada.
Como se sale de la impotencia... es increíble... se me arruga el pecho de pensarlo.
Todo es potencialmente destructible y amenazante.

Tengo lo que quería, pero no lo que necesito.

Sobre...