Ahora soy más bueno.
Soy más inmoral y menos conformista.
Soy más impulsivo y más humano (sí, soy mas impulsivo)
Soy más etéreo y creativo.
Soy más desenfrenado y apasionado.
Soy más funcional y menos radiactivo.
Soy más verosímil y pregnante.
Soy más bolchevique y más burgués.
Soy más hombre y más superhombre.
Soy más irresponsable y más valioso.
Soy más histérico y más histórico.

Soy tan trascendental y eterno que en tu corta vida de camarera neoyorquina sólo pudiste servirme café.

Soy lo que nunca pudiste tener.

Sobre...