"Olé olé olé olé... Pearl Jam, Pearl Jam"

Se me eriza la piel, mientras, semidesnudo, escucho el recital del 25 de noviembre y baldeo el patio.
Y tengo la sensación, de ahora en más, de que el mundo se divide entre los que vieron a Pearl Jam y los que no.
Muchas veces nos quejamos de vivir en el culo del mundo, de no tener acceso a un montón de cosas.
Poder acceder a esto es un regalo único, para nosotros, los cincuenta mil.

Automáticamente, la radio cambia el tema y suena
I´m a rabbit in your headlights.

Es una señal.

Este año ha sido increíblemente particular.

Te veo mañana en la noche.

Sobre...