Hace tiempo que no escribo nada. Tla vez por la paja que proporciona mover las manos frente a un teclado de un extraño material plástico, y un más extraño color negruzco, propio de teclados de computadoras de cibers de mi barrio. De todas formas, muchas cosas por decir no hay. En realidad todo ronda por lo mismo, la misma eterna y cotidiana cuestión. ¿Soy un boludo? Y, la verdad es que a veces creo que sí, y otras que probablemente. La gente no se ha cansado de romper las pelotas, más o menos desde que iba a jardín de infantes.
Tal vez por que soy un boludo, o tal vez por que el mundo se alimentea de las desgracias infantiles y ajenas.
Da lo mismo. Mientras, seguiré buscando una foto de una bomba de agua para hacer un dibujo en una etiqueta de vino. ¡Una bomba de agua! Una bomba de agua por la que tiene que salir vino, que tiene que caer en un viñedo, y regarlo, o algo así. La verdad que la idea, un poco Bobmarley, no se me ocurrió a mí. Creo que fue a un viejo de Rivadavia que se le dio por fumar vid a través de una bomba de agua.
Cuando sea grande, quiero ser viejo, choto, tener esas ocurrencias y convencer a un pendejo boludo que es posible en una etiqueta de vino meter todo tipo de dibujos sin sentido ni coherencia formal/conceptual.
Andrés, perdón por que ayer no fui a tu casa. Estuve como un boludo buscando imagenes de bombas de riego, pasa que el laburo lo tengo que presentar chudey. Saludos.

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